¿Cuán fácil de des concentras?


En un descubrimiento no muy reciente de la neurociencia es que se ve que nuestro cerebro posee dos redes completamente diferentes, distintas una de la otra.

Una de las redes, la utilizamos cuando nos estamos concentrando en algo o alguien.

La segunda red, es la que utilizamos cuando no nos estamos concentrando en nada en concreto, esta red la utilizamos cuando caminamos, manejando el automóvil, limpiando o cocinando nos surgen pensamientos todo el tiempo, pero no estamos pensando en nada definido y no estamos dirigiendo nuestros pensamientos.

Cuando estas aprendiendo algo, a menudo vamos alternado entre la red de concentración y la otra red que es más confusa y relajada. La gente cree que solo se aprende algo si estas concentrado. Pero es no es cierto, cuando te relajas y piensas en otra cosa distinta el cerebro trabaja también en segundo plano en lo que estabas pensando. Uno no se da cuenta pero lo hacemos, y cuando volvemos al pensamiento central y  todo cobra sentido.

Así que el consejo para aprender bien es ser consciente de que no puedes resolver algo que te resulta muy difícil la primera vez que te enfrentas a ello, no pasa absolutamente nada. De hecho es completamente normal que eso ocurra. Si hay gente que logra entender y resuelve las cosas en seguida. Pero si tienes que alternar entre concentración y descanso, concentración otra vez, en cierto modos estas adquiriendo el conocimiento de una manera más profunda.

Entonces hay que aprender, que el aprendizaje casi siempre lleva concentración, pero también descanso o hacer otra cosa.

En los últimos tiempos se recomiendo utilizar la técnica de Pomodoro.

El problema número uno a la hora de aprender es la procrastianción, pensamos “no me interesa aprender esto ahora”. Ahora, sabemos que de solo pensar en algo que no te gusta, ni quieres hacer; se activa la corteza insular que es la parte del cerebro que experimente el dolor. ¿Y que responde el cerebro a esa negación?: ¡no hay problema!

Y en ese instante prestamos atención a otra cosa y de pronto te sientes mejor, pero acabas de aplazarlo y dejarlo para después o ese mañana que no llega.

Esta técnica de Pomodoro la invento el italiano Francesco Cirillo en los años 80. Es muy sencillo de aplicar, solo debes quitar todas las distracciones (teléfono celular, televisor y mas) te pones un cronometro para trabajar y concentrarte todo lo que puedas durante 25 minutos,  siendo consciente de que tu mente puede divagar, porque a veces es inevitable distraerse, pero la traes de vuelta tranquilamente. Cuando haya pasado los 25 min te das un premio, escuchas música, te tomas un café o lo que mejor prefieras. Si te resulta difícil volver a trabajar, ponte un temporizador también para el descanso.

Esta técnica, es muy popular y efectiva se recomiendo empezar a aplicarla.

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